THE HEART OF ROSES. Chapter 14. The technological backwardness of the former USSR
It has been difficult for me to rewrite the memoirs of Maximiliano Moreno and his wife Verónica Maldonado in Russia. I do it when I am going through a transition from adult to old, from public employee to entrepreneur, as a survivor of the pandemic, which has taken family, friends, very close and dear neighbors, and a month after the invasion of Russia to Ukraine, countries that are experiencing a regression to the times of the end of the USSR.
We arrived in Russia in January 1992, 40 days before the Union of Soviet Socialist Republics had disappeared, and the Warsaw Pact had also come to an end.
In the nascent Russian federation, all the shortcomings of Soviet communism became visible. The most serious was undoubtedly the technological backwardness. They still had radios and televisions with bulbs, they did not know about transistors, the cars were from the 70's in their models and technology. They had no money to repaint the planes so they kept the red flag with the hammer and sickle.
The lack of sun, due to winter, clothing and cold, affected me by producing a bad metabolism of calcium, since I come from a country, Ecuador, where the sun, its rays and its heat are abundant. As is known, the sun, plus vitamin D, help to fix calcium. The difference between a Russian and an Ecuadorian is that a Russian requires less sun to fix calcium.
The lack of sun and calcium began to affect me after two months, in which I had little contact with its light and heat, first it was cramps, then the teeth were more fragile.
Due to a terrible toothache, I went to the dentist of the Volgograd Polytechnic University. I was not surprised when I entered the office to find an elderly person, but I was surprised to sit in that dental chair that had a drill that rotated by means of a pedal, which moved a pulley and this one a rope. In Ecuador, all dentists had chairs with high-speed electric burs.
They also didn't have xylocaine, so he injected me with procaine, which has a much shorter time of action. so my palate received numerous punctures, very painful, this later caused me an infection, which prevented me from eating for several days, in which I lost weight.
When the bit entered my tooth it gave me a jolt followed by tremors of the head, each in and out.
"The Nazis used this equipment to torture prisoners," Dany, my Cuban friend who had studied for several years and was finishing his postgraduate degree in chemistry at the Pedagogical University, told me.
The business professor took us to see the medical equipment factories in Volgograd, there I saw that better dental chairs were being manufactured, but that they lacked something to go on the market.
Then our Colombian translator for the classes explained to us that there was a crisis in Russian industrial production, because many parts of the equipment, cars, etc., were manufactured in other countries of the former USSR, and now with the end of it, no they supplied to Russian factories. So, for example, in the Ukraine a piece of television was manufactured, which was made of tubes, very heavy, because they did not know about transistors, and that country did not send the tubes to Volgograd, that is why many workers were going to waste their time in such factories, because the parts and accessories did not arrive. The productive chain, including the supply chain and the distribution chain, were broken.
Cars, like radios, televisions, household appliances, in short, almost everything was stopped in the 70s, 20 years old compared to what we in Ecuador had.
It seemed to us a lie that Russia is the second world power, because the technological distance, of advances in this area, was scandalously enormous.
This problem resulted in shortages. Basic things like sanitary napkins, or cotton, toilet paper was lacking.
Veronica bought cotton to remove her makeup, and when she passed it over her face, it caused a scratch that made her scream. When she checked the cotton, she discovered that it had the seeds that hurt her face.
In classes we learned how to do business in Russia, but there was no money transfer system. We Ecuadorians had to travel to Moscow to receive money from Ecuador, it was done through the Banco de Prestamos, because the owner of that bank had an office in a luxurious building near Lomonosov University.
The engineer Peñafiel, who was a Russian oilman and a banker in Ecuador. He bought Russian oil and sold it to the Nordic countries, in Ecuador he had the Banco de Préstamos, located at Av.10 de Agosto and Patria. That Ecuadorian was a tycoon, even the daughter of the Ambassador of Ecuador, worked in his company while studying theater.
Under these conditions, importing or exporting to Russia seemed impossible, since moving and exchanging dollars in that country was an odyssey.
Today Russia relives this drama when the economic sanctions it faces hamper economic activities.
Me ha costado volver a escribir las memorias de Maximiliano Moreno y su esposa Verónica Maldonado en Rusia. Lo hago cuando vivo un transición de adulto a viejo, de empleado público a emprendedor, como sobreviviente de la pandemia, que se ha llevado a familiares, amigos, vecinos muy cercanos y queridos, y cuando se cumple ya un mes se la invasión de Rusia a Ucrania, países que viven una regresión a los tiempos del final de URSS.
Llegamos a Rusia en enero de 1992, 40 días antes desapareció la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, y el Pacto de Varsovia también llegaba a su fin.
En la naciente federación de Rusia se hacía visible todas las falencias del comunismo soviético. La más grave indudablemente era el retraso tecnológico. Tenían aun radios y televisiones con bulbos, no conocían los transistores, los autos eran de los años 70 en sus modelos y tecnología. No tenían dinero para repintar los aviones por lo que conservaban la bandera roja con la hoz y el martillo.
La falta de sol, debido al invierno, la ropa y el frío, me afectaron produciéndome un mal metabolismo del calcio, pues vengo de un país, Ecuador, donde el sol, sus rayos y su calor son abundantes. Como es sabido el sol, mas la vitamina D, ayudan a fijar el calcio. La diferencia entre un ruso y un ecuatoriano es que un ruso requiere de menos sol para fijar el calcio.
La falta de sol y calcio, me comenzó a afectar luego de dos meses, en que tuve poco contacto con su luz y calor, primero fueron calambres, luego los dientes estaban mas frágiles.
Por un terrible dolor de dientes, fui a la dentista de la Universidad Politécnica de Volgogrado. No me sorprendí al entrar e el consultorio encontrarme con una persona de la tercera edad, pero sí sentarme en aquella silla dental que tenía una fresa que rotaba mediante un pedal, que movía una polea y esta una cuerda. En Ecuador todos los dentistas tenían sillas con fresas eléctricas de altas revoluciones.
Además no tenían xilocaina, así que me inyectó procaína, que tiene una mucho menos tiempo de acción. por lo que mi paladar recibió numerosos pinchazos, muy dolorosos, esto luego me produjo una infección, que me impidió comer por varios días, en los que perdí peso.
Cuando la broca ingreso en mi diente me produjo un sacudón seguido de temblores de la cabeza, cada entraba y salía.
-Los nazis usaba eses equipo para torturar prisioneros, -me comentó Dany mi amigo cubano que había estudiado por varios años y estaba terminando su posgrado en química en la Universidad Pedagógica.
El profesor de negocios, nos llevó a conocer las fábricas de equipos médicos de Volgogrado, allá vi que se fabricaban mejores sillas odontológicas, pero que les faltaba algo para salir al mercado.
Entonces nuestro traductor colombiano de las clases, nos explicó que había una crisis en la producción industrial rusa, porque muchas partes de los equipos, autos, etc, se fabricaban en otros países de la ex URSS, y ahora con el fin de ella, no les proveían a las fábricas rusas. Así que por ejemplo en Ucrania se fabricaba una pieza de los televisores, que eran de tubos, muy pesados, pues no conocían los transistores, y ese país no enviaba los tubos a Volgogrado, por eso muchos obreros, iban a perder el tiempo en as fabricas, porque las partes y accesorios no llegaban. La cadena productiva, incluso la de abastecimiento y la de distribución estaban rotas.
Los autos, al igual que los radios, las televisiones, los artefactos domésticos, en fin casi todo estaba detenido en los años 70, con 20 años de antigüedad respecto a lo que nosotros en Ecuador disponíamos.
Nos parecía una mentira que Rusia sea la segunda potencia mundial, pues la distancia tecnología, de avances en esta área, era escandalosamente enorme.
Este problema se traducía en desabastecimiento. Cosas elementales como toallas sanitarias, o algodón, papel higiénico era deficiente.
Verónica compró algodón para desmaquillarse, y al pasarlo por su cara le produjo un rasguño que la hizo gritar, al revisar el algodón descubrió que tenía las semillas que lastimaron su cara.
En clases aprendíamos como hacer negocios en Rusia, pero no había un sistema de transferencia de dinero. Los ecuatorianos teníamos que viajar a Moscú para recibir dinero desde Ecuador, se lo hacía mediante el Banco de Prestamos, pues el dueño de ese banco tenía una oficina en un lujoso edifico próximo a la Universidad Lomonosov.
El ingeniero Peñafiel, que era petrolero Rusia y banquero en Ecuador. Compraba petróleo ruso y se lo vendía a los países nórdicos, en Ecuador tenía el Banco de Préstamos, situado en la Av.10 de Agosto y Patria. Aquel ecuatoriano era un magnate, incluso la hija de Embajador de Ecuador, trabajaba en su empresa mientras estudiaba teatro.
En esas condiciones importar o exportar a Rusia parecía imposible, pues mover y cambiar dólares a ese país era una odisea.
Hoy Rusia vuelve a vivir este drama cuando las sanciones económicas que enfrenta entorpece las actividades económicas.
Comentarios
Publicar un comentario